Desde este 1 de enero, jubilarse con el cien por cien de la jubilación pensión ya no depende solo de haber trabajado toda una vida. La edad vuelve a ser clave. Quien quiera cobrar la pensión completa deberá haber cumplido 66 años y diez meses, salvo que alcance el nivel de cotización exigido para mantener los 65 como puerta de salida.
El cambio no llega de golpe ni por sorpresa. Forma parte del tramo final del proceso iniciado hace más de una década, pero 2026 marca un punto especial: es el último gran ajuste antes de que la edad legal ordinaria de jubilación quede fijada definitivamente en los 67 años.
Jubilación y pensión: edad legal y requisitos en 2026
La reforma aprobada en 2011 estableció un calendario progresivo para retrasar la edad de jubilación. Ese periodo transitorio comenzó en 2013 y se extenderá hasta 2027, año en el que el sistema quedará completamente desplegado.
En 2026, la regla general es clara: para jubilarse sin recortes en la pensión, la edad ordinaria se sitúa en 66 años y diez meses. Solo quienes acrediten una carrera de cotización suficiente podrán seguir accediendo a la jubilación a los 65.
No es una cuestión menor. Cada mes de diferencia puede suponer ajustes importantes en la cuantía final de la jubilación pensión, especialmente en perfiles con lagunas de cotización o carreras laborales irregulares.
El nuevo cálculo de la pensión empieza a activarse
Este año también arranca, de forma práctica, uno de los cambios más relevantes del sistema: el llamado régimen dual de cálculo de la pensión. Es el primer paso visible de la última reforma de pensiones. Hasta ahora, la pensión se calcula con las bases de cotización de los últimos 25 años. Eso no desaparece, pero deja de ser la única opción.
Desde 2026, el trabajador podrá elegir entre dos fórmulas distintas, algo que será definitivo cuando el sistema esté completo en 2037. La novedad está en ampliar el periodo de cómputo, permitiendo suavizar los efectos de los peores años laborales, algo cada vez más común.
Dos opciones para calcular la jubilación pensión
Cuando el nuevo modelo esté totalmente implantado, se podrá optar entre:
- Calcular la pensión con los 29 últimos años cotizados, descartando los 24 peores meses
- Mantener el sistema actual basado en los 25 últimos años
En 2026 no se aplica aún el máximo, pero sí un primer escalón. El cálculo podrá hacerse con 304 meses cotizados, lo que equivale a 25,33 años, con la posibilidad de eliminar dos meses, o seguir utilizando el método tradicional. La implantación será gradual durante doce años, evitando un impacto brusco en las futuras jubilaciones.
Más cotizaciones: MEI y salarios altos
La jubilación pensión no solo cambia por el lado del cobro. También lo hace en las cotizaciones. En 2026 vuelve a subir el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
La sobrecotización pasa del 0,8% al 0,9%, repartida de forma desigual: la empresa asumirá el 0,75% y el trabajador el 0,15%. El objetivo es reforzar los ingresos del sistema ante el aumento del gasto que provocará la jubilación masiva de la generación del ‘baby boom’. La previsión es que este porcentaje alcance el 1,2% en 2029 y se mantenga así hasta 2050.
A esta subida se suma la cuota de solidaridad, que afecta a los salarios más altos y que entró en vigor por primera vez en 2025. En 2026, el recargo se mueve en una horquilla de entre el 1,15% y el 1,46%, según el nivel de ingresos. También se actualizan las cifras máximas del sistema. La base máxima de cotización queda fijada en 5.101,2 euros mensuales, mientras que la pensión contributiva máxima se sitúa en 3.359,6 euros al mes.
Estos límites marcan el techo tanto de lo que se cotiza como de lo que se puede llegar a cobrar, un dato clave para quienes planifican su jubilación pensión con antelación. 2026 no es un año cualquiera para la jubilación. Cambia la edad, cambia el cálculo y cambian las cotizaciones. Y aunque muchas medidas se aplican poco a poco, el impacto ya empieza a notarse en la planificación de millones de trabajadores.



