El SEPE vuelve a estar en el centro de las búsquedas largas por un motivo muy concreto: qué pasa cuando se agota el subsidio por desempleo y si existe una vía directa para no quedarse sin ingresos. La respuesta es sí, pero no es automática ni tan sencilla como muchos creen.
El SEPE, en coordinación con la Seguridad Social, ha activado un mecanismo poco conocido que permite pasar de ciertas ayudas por desempleo al Ingreso Mínimo Vital (IMV). Una transición posible, aunque llena de plazos, condiciones y trámites que conviene tener claros desde el principio.
SEPE y el final del subsidio
El Servicio Público de Empleo Estatal gestiona prestaciones con fecha de caducidad. Ningún subsidio es indefinido y, una vez agotado, no puede seguir cobrándose ni un mes más.
En los últimos meses, el SEPE ha reforzado la información sobre qué ocurre justo antes de que se termine el subsidio. No lo hace por casualidad. El objetivo es evitar vacíos de ingresos en hogares que, en muchos casos, dependen de esa ayuda para cubrir lo básico.
La transición al Ingreso Mínimo Vital
El mecanismo se aplica solo a determinados subsidios. En concreto, afecta a quienes están cobrando el subsidio extraordinario por desempleo y la Renta Activa de Inserción (RAI).
Durante los tres meses previos al agotamiento definitivo del subsidio, el SEPE envía una carta informativa al ciudadano. De no actuar rapido, la ayuda termina sin más.
Qué debe hacer el ciudadano antes de que se agote la ayuda
Para optar al Ingreso Mínimo Vital, hay que moverse antes del último pago del subsidio. El trámite empieza en el SEPE, pero acaba en la Seguridad Social. El interesado debe solicitar cita previa en su oficina de prestaciones y acudir antes de la fecha exacta de agotamiento.
Allí tendrá que identificarse y firmar una declaración responsable autorizando el envío de sus datos al otro organismo. A partir de ese momento, el SEPE confirma la fecha final del subsidio y remite la información a la Seguridad Social, que asume el expediente.
Requisitos que entran en juego
Aunque no se publiquen como un listado cerrado en cada caso, la transición solo se activa si se cumplen las condiciones generales del IMV. De forma resumida, entran en juego estos factores:
- Situación de vulnerabilidad económica
- Límites de ingresos y patrimonio
- Unidad de convivencia y composición familiar
- Residencia legal y efectiva en España
- Cumplirlos no significa cobrar. Significa poder ser evaluado.
Plazos y resolución final
Una vez agotado el subsidio y recibido el expediente, la Seguridad Social dispone de un plazo máximo de seis meses para resolver la solicitud del Ingreso Mínimo Vital.
Si en ese tiempo no hay respuesta, se aplica el silencio administrativo. En la práctica, eso supone una denegación, aunque sin ingreso alguno durante ese periodo. Este punto genera muchas dudas porque no hay comunicación intermedia. El ciudadano puede pasar meses sin noticias ni pagos, algo que conviene prever.
Lo que conviene tener claro desde el principio
El SEPE no concede el IMV ni decide sobre él. Solo actúa como puente informativo y administrativo en una fase muy concreta del proceso. El Ingreso Mínimo Vital es una prestación distinta, con reglas propias y controles específicos.
Entender esta transición a tiempo marca la diferencia entre enlazar una ayuda con otra o quedarse sin ingresos durante meses. Y eso, ahora mismo, es lo que está llevando al SEPE a colocarse, una vez más, en el foco de la información práctica y las búsquedas de última hora.



