El nuevo sistema permite calcular la pensión de jubilación usando dos posibles tramos de cotización. Por un lado, los últimos 25 años trabajados. Por otro, los últimos 29 años, con la posibilidad de descartar los dos peores. La Seguridad Social aplicará automáticamente la opción más beneficiosa para el trabajador.
Este enfoque busca suavizar carreras laborales irregulares, algo cada vez más habitual. Periodos de desempleo, salarios bajos o interrupciones ya no pesan igual que antes en el cálculo final de la pensión.
Un despliegue largo y escalonado
El nuevo cálculo no entra de golpe. Arranca el 1 de enero de 2026 y se va ampliando año a año. Durante este periodo, la jubilación se calculará usando cada vez más meses de cotización, pero siempre descartando los menos favorables. En una primera etapa, los trabajadores podrán elegir entre el sistema clásico de 25 años o el nuevo modelo ampliado. Esa posibilidad de elección se mantendrá hasta 2040.
Entre 2041 y 2044, el margen se va estrechando. El periodo de 25 años se amplía de forma progresiva, seis meses por año, hasta desaparecer como opción independiente. A partir de 2044, solo quedará un sistema.
Cómo se excluirán los peores años
La Seguridad Social aplicará una fórmula técnica para descartar las mensualidades menos favorables. No se eliminan años completos de forma arbitraria, sino que se seleccionan las bases de cotización más altas dentro de un periodo determinado.
Este es el calendario previsto para esa exclusión progresiva:
- 2026: se toman 302 bases entre 304 meses y se divide entre 352,33.
- 2027: se eligen 304 bases entre 308 meses y se divide entre 354,67.
- 2028: 306 bases entre 312 meses, dividido entre 357.
- 2029: 308 bases entre 316 meses, dividido entre 359,33.
- 2030: 310 bases entre 320 meses, dividido entre 361,67.
- 2031: 312 bases entre 324 meses, dividido entre 364.
- 2032: 314 bases entre 328 meses, dividido entre 366,33.
- 2033: 316 bases entre 332 meses, dividido entre 368,67.
- 2034: 318 bases entre 336 meses, dividido entre 371.
- 2035: 320 bases entre 340 meses, dividido entre 373,33.
- 2036: 322 bases entre 344 meses, dividido entre 375,67.
- 2037: 324 bases entre 348 meses, dividido entre 375,67.
Desde 2037, el sistema ya estará prácticamente completo. Se descartarán 24 mensualidades y el periodo de referencia quedará fijado en 27 años reales de cotización.
Qué implica esto para los futuros jubilados
La jubilación deja de depender tanto del tramo final de la vida laboral. Para muchos trabajadores con subidas salariales tardías, el efecto puede ser neutro. Para quienes sufrieron bajadas, despidos o empleos precarios en los últimos años, el cambio puede resultar favorable. La pensión ya no se define solo por “cómo acabaste”, sino por una visión más amplia del recorrido laboral. Eso sí, el sistema también exige más atención a las bases de cotización durante toda la carrera, no solo al final.
Nadie que se jubile antes de 2026 verá cambios. Y quienes lo hagan entre 2026 y 2040 tendrán margen para beneficiarse de la opción más favorable. El verdadero impacto llegará después, cuando el modelo único sea obligatorio.



