Devolver más dinero cada año o cobrar un poco más al mes. La jubilación y la pensión vuelven a marcar la agenda económica de miles de autónomos tras confirmarse la revalorización oficial para 2026. La subida ya tiene cifra y fecha, y afecta tanto a quienes están a punto de retirarse como a quienes ya cobran prestación.
Desde el 1 de enero de 2026, la pensión de jubilación y el resto de pensiones contributivas subirán un 2,8%. Responde al IPC medio y está recogido en un Real Decreto aprobado en diciembre. A partir de ahí, las cuentas empiezan a cuadrar solas.
Jubilación y pensión en 2026: qué cambia desde enero
La jubilación contributiva se actualizará de forma automática con una subida del 2,8%. Es el mecanismo que fija la ley y que vincula las pensiones a la inflación real, evitando pérdidas de poder adquisitivo.
Este incremento aún debe pasar el trámite parlamentario junto con la prórroga de las bases de cotización, pero el porcentaje ya está definido. Salvo giro inesperado, entrará en vigor tal como está planteado. La medida afecta a todas las pensiones contributivas del sistema, no solo a la jubilación. También se beneficiarán prestaciones como viudedad, incapacidad permanente u orfandad.
La pensión máxima sube más que el resto
En el caso de la pensión máxima, la subida será superior a la media. A la revalorización del 2,8% se suma un incremento adicional del 0,115% previsto en la normativa vigente desde 2025. Este ajuste extra hace que la subida total ronde el 2,915%. Puede parecer una diferencia mínima, pero aplicada a las cuantías más altas del sistema el impacto es claro.
Hasta ahora, la pensión máxima estaba fijada en 3.267,60 € mensuales en 14 pagas, lo que supone 45.746,40 € al año. Con la nueva actualización, el aumento se sitúa cerca de los 95 € más al mes.
Autónomos con bases altas: casi 100 € más al mes
Para los autónomos que han cotizado durante años por las bases más elevadas, la revalorización se notará desde la primera nómina de 2026. No es una subida puntual ni excepcional, sino una actualización estructural.
En términos anuales, el incremento de la pensión máxima se acerca a los 1.330 € más al año. Una cifra relevante incluso en el tramo más alto del sistema.
Con este ajuste, un jubilado que hoy cobra el máximo pasará a percibir algo más de 3.360 € mensuales en 14 pagas. La subida queda por encima de la inflación prevista y consolida el nuevo mecanismo de actualización.
Qué pasa con el resto de pensiones de los autónomos
No todos los autónomos cobran la pensión máxima. De hecho, la mayoría se mueve en cifras mucho más ajustadas, ligadas a las bases por las que cotizaron durante su vida laboral. Según los últimos datos oficiales, la pensión media de jubilación de los autónomos se sitúa en torno a los 1.010 € mensuales. Con la subida del 2,8%, esta cantidad pasará a rondar los 1.040 € al mes.
El incremento medio será de unos 30 € mensuales, lo que supone alrededor de 380 € más al año. La cifra exacta dependerá de cada caso, pero el porcentaje será el mismo para todas las pensiones contributivas. Esta actualización se aplicará también a prestaciones de viudedad, orfandad, incapacidad permanente y pensiones en favor de familiares gestionadas por la Seguridad Social.
Claves que conviene tener en cuenta
- La subida se aplica desde el 1 de enero de 2026
- Afecta a todas las pensiones contributivas
- La pensión máxima sube más que la media
- El porcentaje está ligado al IPC real
- Falta el trámite definitivo en el Congreso
La jubilación y la pensión vuelven así al centro de las decisiones económicas personales. Con cifras cerradas y un calendario claro, 2026 ya empieza a dibujarse en las cuentas de muchos autónomos, tanto los que ya están retirados como los que miran de reojo su futura prestación.



