Cuando se habla hoy de jubilación y pensión, ya no se habla de futuro lejano. Para quienes nacieron entre 1960 y 1970, la jubilación empieza a tomar forma real y con reglas mucho más estrictas que las que conocieron sus padres. El sistema ha cambiado y lo hace justo cuando esta generación se asoma al retiro laboral.
La pensión de jubilación sigue prometiendo el 100%, sí, pero solo a quienes cumplan condiciones muy concretas. La letra pequeña pesa más que nunca y marca una diferencia clara entre jubilarse a los 65 o verse obligado a esperar casi dos años más.
La generación que estrena el nuevo sistema de pensiones
Los trabajadores nacidos a partir de 1960 son los primeros plenamente afectados por la reforma de las pensiones aprobada en 2011. Tras años de aplicación gradual, el periodo transitorio termina y deja un escenario definitivo que ya no admite interpretaciones flexibles.
En este nuevo marco, la jubilación a los 65 años con pensión completa deja de ser la norma general. La edad ordinaria se desplaza hasta los 67 años para la mayoría, salvo que se haya acumulado una carrera de cotización muy larga y continua. Es la estructura base del sistema y afecta de lleno a la planificación personal de quienes están a menos de diez años de retirarse.
Haber cotizado al menos 38 años y 3 meses
Quien no alcance ese umbral se enfrenta a dos opciones claras: retrasar la jubilación hasta los 66 años y 10 meses o asumir coeficientes reductores permanentes si decide retirarse antes. Estos recortes se aplican directamente sobre la pensión y ya no se corrigen con el tiempo.
A partir de 2027, el listón sube un poco más. El requisito pasa a ser 38 años y 6 meses cotizados para jubilarse a los 65. En caso contrario, la jubilación se fija directamente en los 67 años.
Jubilación, pensión y coeficientes: lo que cambia si te adelantas
Anticipar la jubilación ya no es una decisión neutra. Los coeficientes reductores actuales son permanentes y afectan a toda la vida de la pensión. No se trata de un ajuste temporal ni de una penalización suave.
Cuanto mayor sea el adelanto respecto a la edad legal que corresponda, mayor será el recorte aplicado. En muchos casos, la diferencia mensual se mantiene incluso después de varios años cobrando la pensión. Este punto es especialmente relevante para quienes, por desgaste físico o pérdida de empleo, no pueden alargar su vida laboral hasta la edad exigida.
El impacto silencioso del MEI en la pensión de jubilación
Alcanzar el 100% de la base reguladora ya no garantiza cobrar lo máximo posible sin esfuerzo adicional. Esta generación es la primera que asume de lleno el impacto del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI). El MEI supone una sobrecotización obligatoria que ya se descuenta en nómina. Su objetivo es reforzar el sistema ante la jubilación masiva del baby boom, pero su efecto se nota mes a mes.
Reduce el salario neto en los últimos años de vida laboral y no incrementa la pensión futura. No recorta la prestación final, pero sí exige aportar más para sostener el conjunto del sistema, algo que generaciones anteriores no tuvieron que asumir.
Nuevo cálculo de la pensión desde 2026
Otra novedad importante afecta directamente al cálculo de la pensión de jubilación. Desde 2026, la Seguridad Social aplica un sistema dual que elige automáticamente el método más favorable para el trabajador. Por un lado, se mantiene el cálculo tradicional basado en los últimos 25 años cotizados. Por otro, se introduce un nuevo sistema que toma los 29 últimos años y descarta los dos peores.
Este ajuste beneficia especialmente a quienes arrastraron lagunas de cotización, salarios bajos o periodos de inestabilidad laboral, algo habitual tras la crisis de 2008. Eso sí, este cambio solo afecta a la base reguladora, no a la edad de jubilación ni a las penalizaciones por anticiparla. La jubilación y la pensión siguen siendo posibles al 100%, pero ya no son automáticas. Requieren más años cotizados, más aportaciones y una planificación mucho más precisa. Para esta generación, jubilarse bien ya no depende solo de llegar, sino de cómo se llega.



