Una nueva era para la seguridad en los ascensores españoles
Una nueva regulación, impulsada por el Gobierno de España, ha comenzado a transformar el panorama de los ascensores en todo el país. Desde la entrada en vigor del Real Decreto 355/2024 el pasado 1 de julio, miles de comunidades de propietarios se enfrentan a la necesidad de realizar importantes reformas para garantizar la seguridad de sus elevadores. Aunque el objetivo es modernizar y proteger, el impacto económico es considerable, con costes que en los casos más complejos pueden superar los 40.000 euros por instalación.
La normativa, conocida técnicamente como Instrucción Técnica Complementaria (ITC) AEM 1, afecta principalmente a los edificios con ascensores más antiguos, aquellos instalados antes de las exigentes normativas europeas actuales. Tras las primeras inspecciones técnicas obligatorias, muchas comunidades ya están recibiendo notificaciones para adaptar sus sistemas, lo que ha generado una notable preocupación entre los propietarios por las derramas que deberán asumir.
Principales cambios obligatorios para la modernización
La nueva ley se centra en una serie de mejoras técnicas cruciales para minimizar los riesgos y aumentar la accesibilidad. Estas adaptaciones no son opcionales y buscan alinear todos los ascensores del parque nacional con estándares de seguridad más elevados. Las comunidades de propietarios están obligadas a implementar estas modernizaciones para evitar sanciones y garantizar la habitabilidad de sus inmuebles.
Precisión y protección en el acceso
Uno de los cambios más significativos es la exigencia de una nivelación perfecta de la cabina con el suelo de cada planta. Esta medida busca eliminar los pequeños escalones que a menudo se forman y que son una causa frecuente de tropiezos y caídas, especialmente entre personas mayores o con movilidad reducida. Además, será imperativo instalar barreras fotoeléctricas en las puertas, un sistema de cortina de luz que impide que estas se cierren si detectan cualquier obstáculo, protegiendo así a los usuarios de posibles atrapamientos.
Comunicación y control para emergencias
La seguridad en caso de avería también se ha reforzado. Todos los ascensores deberán contar con un sistema de comunicación bidireccional que funcione las 24 horas del día, incluso durante un corte de suministro eléctrico. Este mecanismo asegura que una persona atrapada pueda contactar siempre con un servicio de rescate. A su vez, se prohíbe el funcionamiento del elevador cuando se excede la carga máxima permitida, gracias a la instalación de nuevos dispositivos de control de peso. Por último, elementos obsoletos como las guías cilíndricas o de madera deberán ser reemplazados por sistemas de acero más seguros y duraderos.
El impacto económico en las comunidades de vecinos
El desembolso para cumplir con la ITC AEM 1 varía enormemente según la antigüedad y el estado del ascensor. Para adaptaciones menores, como la instalación de sensores o el sistema de comunicación, el coste puede rondar entre los 800 y 1.000 euros. Sin embargo, si la reforma implica cambios estructurales, como la sustitución del sistema de tracción o de las guías, la factura puede ascender a 30.000 o incluso superar los 40.000 euros.
Según la Ley de Propiedad Horizontal, estas obras se consideran necesarias para la seguridad del inmueble, por lo que todos los propietarios deben contribuir a su pago. El coste se reparte mediante una derrama, cuya cuantía para cada vecino dependerá de su cuota de participación, a menos que los estatutos de la comunidad especifiquen un método de reparto diferente. Las comunidades dispondrán de un plazo de entre 3 y 10 años para ejecutar las reformas una vez que una inspección obligatoria detecte las deficiencias, dependiendo de la gravedad de las mismas.
¿Qué es la nueva normativa de ascensores?
La nueva normativa es la Instrucción Técnica Complementaria (ITC) AEM 1, aprobada por el Real Decreto 355/2024. Su objetivo principal es aumentar la seguridad y accesibilidad de todos los ascensores en España, especialmente los más antiguos, obligando a su modernización para cumplir con estándares técnicos más estrictos.
¿Cuánto cuesta adaptar un ascensor a la nueva ley?
Para adaptar un ascensor, el coste puede variar significativamente. Las reformas menores, como instalar sensores de puerta o sistemas de comunicación, pueden costar entre 800 y 1.000 euros. Sin embargo, las actualizaciones estructurales importantes pueden llegar a superar los 40.000 euros.
¿Es obligatorio que todos los vecinos paguen la reforma?
Sí, para afrontar el pago de estas mejoras, la Ley de Propiedad Horizontal establece que son obras necesarias para la seguridad del edificio. Por tanto, todos los propietarios están obligados a contribuir económicamente a través de una derrama, generalmente en proporción a su cuota de participación en la comunidad.


