17 años sin llegar al paro contributivo y una ayuda que casi nadie mira. Así es como miles de personas en Canarias pueden acceder ahora a una prestación del SEPE que alcanza los 3.000 €, incluso aunque hayan trabajado menos de un año.
La clave está en una ayuda asistencial que el Servicio Público de Empleo Estatal mantiene activa y que sigue pasando desapercibida. No exige 360 días cotizados, no obliga a haber agotado el paro y, en muchos casos, es compatible con empleo a tiempo parcial.
SEPE y la ayuda que pocos reclaman
El SEPE gestiona una prestación pensada para quienes se quedan sin trabajo sin llegar al mínimo exigido para cobrar el paro. Se conoce como subsidio por cotizaciones insuficientes y está dirigida a personas que han cotizado entre 90 y 359 días.
En Canarias, este subsidio cobra especial relevancia por el peso del empleo temporal y los contratos de corta duración. Muchos trabajadores quedan fuera del sistema contributivo, pero cumplen de sobra los requisitos de esta ayuda. Pese a esto, es una de las prestaciones menos solicitadas, dejando fuera a miles de posibles beneficiarios que podrían cobrarla.
Hasta 3.000 € sin haber trabajado un año completo
El importe mensual del subsidio equivale al 80 % del IPREM, lo que se traduce en algo más de 480 € al mes. La cifra total puede rondar los 3.000 €, dependiendo del tiempo reconocido. La duración no es fija y varía según los días cotizados y si existen responsabilidades familiares. En algunos casos, la ayuda se extiende durante varios meses y puede alcanzar periodos largos si se cumplen condiciones adicionales.
Este punto suele generar confusión, porque no todo el mundo cobra lo mismo ni durante el mismo tiempo. Aun así, el marco general está claramente definido por el SEPE.
Quién puede pedir este subsidio en Canarias
Para acceder a esta ayuda es imprescindible estar en situación legal de desempleo y figurar como demandante de empleo. No se exige haber cobrado antes ninguna prestación.
El subsidio está pensado para personas con ingresos bajos o inexistentes. El límite de rentas se sitúa en el 75 % del Salario Mínimo Interprofesional, lo que deja fuera a quienes superen ese umbral. También pueden acceder quienes mantienen un empleo a tiempo parcial. En ese caso, la cuantía se reduce de forma proporcional a las horas trabajadas, pero el derecho no desaparece.
Requisitos que marca el SEPE
Aunque no es una ayuda compleja, sí exige cumplir una serie de condiciones concretas. Son las que determinan si la solicitud sale adelante o se deniega.
- Haber cotizado entre 90 y 359 días.
- No tener derecho a la prestación contributiva por desempleo.
- Estar inscrito como demandante de empleo.
- No superar el límite de rentas establecido.
- Carecer de ingresos propios o tener responsabilidades familiares.
- Firmar el compromiso de actividad.
- Presentar la solicitud dentro del plazo legal.
Este último punto es clave. El plazo máximo es de seis meses desde la última situación legal de desempleo. Si se pasa ese tiempo, el derecho se pierde.
Cuánto tiempo se cobra y cómo se calcula
Con entre 90 y 179 días cotizados, el subsidio puede reconocerse por un periodo de entre 3 y 5 meses. Todo depende del tiempo exacto trabajado.
A partir de 180 días cotizados, la duración aumenta. En determinados supuestos, especialmente cuando existen responsabilidades familiares, puede alcanzar hasta 21 meses.
De ahí que se hable de una ayuda de hasta 3.000 €. No es una cantidad fija que se ingrese de golpe, sino el resultado de sumar las mensualidades reconocidas.
Cómo se solicita y qué conviene saber
La solicitud puede hacerse por internet o de forma presencial. El SEPE permite ambas vías, siempre que se aporte la documentación requerida. Es importante revisar bien la situación personal antes de presentar la solicitud. Un error en los datos o en los plazos puede retrasar el cobro o provocar una denegación innecesaria.
Este subsidio no sustituye al paro, pero sí cubre un vacío habitual en el sistema. Para muchos desempleados canarios, es la única ayuda disponible cuando el contrato se acaba antes de tiempo. En un mercado laboral marcado por la temporalidad, conocer esta prestación puede marcar la diferencia entre no cobrar nada o contar con un ingreso estable durante varios meses.



