A primeros de enero, miles de personas que cobran la pensión de jubilación van a encontrarse con una carta oficial en el buzón. No es una comunicación cualquiera: en ese papel aparece ya la cifra exacta que se va a cobrar en 2026, con la revalorización aplicada y sin necesidad de hacer cuentas.
La jubilación y pensión entran así en el nuevo año con números cerrados. La notificación no pide nada, no exige respuesta y no tiene trámite asociado. Su función es simple: informar de cuánto sube la prestación y desde cuándo se aplica el nuevo importe.
Jubilación y pensión: cuánto suben en 2026 y por qué
La actualización entra en vigor el 1 de enero y afecta tanto a las pensiones contributivas como a las de Clases Pasivas. El incremento general es del 2,7%, un porcentaje ligado a la evolución real de los precios durante el último año.
Este sistema de revalorización busca que la jubilación y la pensión no pierdan poder adquisitivo. No es una subida discrecional ni puntual, sino la aplicación automática de una regla que ya está incorporada a la normativa. En total, el ajuste alcanza a unos 9,4 millones de personas y a más de 10 millones de pensiones, si se suman las distintas modalidades contributivas y las de Clases Pasivas.
Qué muestra exactamente la carta que llega al domicilio
El documento detalla la cuantía mensual que se va a percibir en 2026 y la cifra anual resultante. No incluye comparativas ni explicaciones largas, solo el dato final ya actualizado. Para hacerse una idea clara del impacto, la pensión media de jubilación, que en 2025 estaba en 1.511,51 € mensuales, pasa a situarse en 1.552,32 € al mes. En el conjunto del año, el aumento ronda los 571 €.
Cada caso es distinto. La cantidad final depende de la carrera de cotización, del tipo de pensión y de las circunstancias personales, pero la carta evita estimaciones genéricas y muestra el importe real que se va a cobrar.
Subidas mayores en pensiones mínimas y prestaciones más bajas
Más allá del incremento general, 2026 incorpora ajustes específicos para quienes reciben importes reducidos. Las pensiones mínimas suben por encima del 7% y en algunos supuestos concretos el aumento es sensiblemente mayor. Las pensiones mínimas con cónyuge a cargo y determinadas pensiones de viudedad con cargas familiares pueden alcanzar incrementos de hasta el 11,4%. El mismo porcentaje se aplica a las pensiones no contributivas y al Ingreso Mínimo Vital.
Estas mejoras buscan reforzar la protección de los hogares con menos ingresos, donde la jubilación o la pensión son, en muchos casos, la única fuente estable de dinero.
Límites, topes y complementos que también cambian
La carta no siempre refleja otros datos relevantes, pero conviene tenerlos en cuenta para entender el marco completo de 2026. El tope máximo de pensión pública queda fijado en 3.359,60 € al mes, lo que supone 47.034,40 € al año. Es una referencia clave para quienes están cerca del máximo legal.
También se actualiza el complemento para reducir la brecha de género, que pasa a ser de 36,90 € mensuales cuando corresponde su aplicación.
Cuándo se cobra y qué precauciones conviene tener
Aunque la revalorización se aplica desde el 1 de enero, el ingreso suele verse reflejado en la nómina que se abona a finales de mes, como ocurre habitualmente con las pensiones.
La Administración está insistiendo en un aspectoimportante: la cautela. En los últimos meses se han detectado intentos de fraude que imitan cartas, mensajes o correos supuestamente relacionados con la jubilación y la pensión.



