Perder el empleo sin llegar al año cotizado no te deja fuera del sistema, pero sí te coloca en una zona poco conocida del SEPE. Desde hace meses, el organismo gestiona un subsidio específico para quienes no alcanzan el mínimo exigido para cobrar el paro y se quedan sin ingresos de un día para otro.
570 euros al mes durante un máximo de 21 meses. Esa es la cifra que ya están recibiendo miles de personas en España tras quedarse sin trabajo y no cumplir el requisito clásico de los 360 días cotizados. No es automático ni universal, pero existe y conviene conocerlo bien desde el primer momento.
SEPE: el subsidio cuando no llegas al paro
El Servicio Público de Empleo Estatal distingue claramente entre dos niveles de protección. Por un lado está la prestación contributiva, el paro “de siempre”. Por otro, los subsidios asistenciales, pensados para quienes no han podido cotizar lo suficiente.
El problema aparece cuando el contrato termina antes del año trabajado. En ese punto, el SEPE no concede el paro, pero sí abre la puerta al llamado subsidio por cotización insuficiente, una ayuda que ha ganado peso tras la reforma de 2024.
Este subsidio está dirigido a personas que han trabajado al menos 90 días, han perdido su empleo de forma involuntaria y no cuentan con rentas suficientes para mantenerse por su cuenta.
Quién puede acceder a esta ayuda del SEPE
No se trata solo de haber trabajado unos meses. El SEPE exige una serie de condiciones bastante concretas, especialmente en el apartado económico y administrativo. El requisito clave es no superar el 75 % del Salario Mínimo Interprofesional en rentas propias, sin contar las pagas extra. Además, es obligatorio estar inscrito como demandante de empleo y mantener esa inscripción durante todo el tiempo que se cobre la ayuda.
También se exige aceptar el llamado acuerdo de actividad. En la práctica, supone comprometerse a buscar empleo, aceptar ofertas adecuadas y participar en cursos o acciones de orientación si el SEPE lo solicita.
Cuánto se cobra y cómo ha cambiado en 2024
La cuantía del subsidio ya no es fija. Con la entrada en vigor del Real Decreto-ley 2/2024, el importe varía según el tiempo que se lleve cobrando la ayuda, algo que muchos beneficiarios desconocen al solicitarla.
Ahora mismo, el esquema funciona así:
- Primeros 180 días: 570€ mensuales (95 % del IPREM).
- Del día 181 al 360: 540€ al mes (90 % del IPREM).
- A partir del día 361: 480€ mensuales (80 % del IPREM).
Este ajuste progresivo busca incentivar la reincorporación al mercado laboral, aunque en la práctica reduce la ayuda conforme pasa el tiempo.
La duración depende de tus cotizaciones y tu familia
Aquí es donde más dudas surgen. El tiempo durante el que se puede cobrar el subsidio no es igual para todos. Depende de dos factores: los días cotizados y si existen o no responsabilidades familiares. Quienes han cotizado solo 90 días pueden cobrar tres meses si tienen cargas familiares. Con 120 días, el subsidio se amplía a cuatro meses. A partir de 150 días, llega a cinco meses.
El salto importante se produce con los 180 días cotizados. Sin responsabilidades familiares, el subsidio dura seis meses. Con ellas, puede alargarse hasta 21 meses, lo que supone un ingreso total cercano a los 11.000€.
Un detalle clave que muchos pasan por alto
La solicitud no puede hacerse en cualquier momento. El SEPE fija un plazo máximo de seis meses desde el hecho causante, es decir, desde la finalización del contrato o del último periodo trabajado. Quedarse fuera de ese plazo implica perder el derecho, incluso aunque se cumplan todos los demás requisitos. Es uno de los errores más habituales y también uno de los más difíciles de corregir después.
En un mercado laboral marcado por contratos cortos y periodos de inestabilidad, este subsidio se ha convertido en una pieza clave del sistema. No sustituye al paro, pero evita que miles de personas se queden sin ningún ingreso mientras buscan una nueva oportunidad.



