La pensión de jubilación empieza a cambiar de forma clara en 2026 y afecta de lleno a miles de trabajadores nacidos en el baby boom. No es un ajuste menor ni un matiz técnico: hablamos de edades más altas, más exigencia de cotización y recortes permanentes si se decide adelantar el retiro.
La jubilación anticipada sigue siendo posible, pero cada vez es menos flexible. Quien se plantee dejar de trabajar antes de tiempo en 2026 debe tener muy claros los números, porque un error de cálculo puede traducirse en una pensión más baja para siempre.
Jubilación pensión en 2026: edades y reglas base
En 2026, la pensión de jubilación ordinaria en España queda definida por dos escenarios muy concretos. No hay términos medios ni interpretaciones amplias. Si se han cotizado 38 años y 3 meses o más, la jubilación se puede solicitar a los 65 años. Con menos cotización, la edad legal sube hasta los 66 años y 10 meses.
Esta edad es la referencia a partir de la cual se calculan todos los adelantos posibles. Jubilarse antes es legal, pero tiene un coste que se aplica mes a mes y no se recupera nunca. La jubilación pensión no se ajusta después ni se corrige con el tiempo. El porcentaje que se pierde acompaña al pensionista toda la vida.
Jubilación anticipada: voluntaria o involuntaria
La normativa mantiene dos vías para adelantar la jubilación pensión en 2026. La diferencia entre una y otra no es solo administrativa, también económica.
En la jubilación anticipada voluntaria, el adelanto máximo es de 2 años respecto a la edad legal. Para acceder es necesario cumplir varios requisitos básicos ante la Seguridad Social, entre ellos un mínimo de cotización y que la pensión resultante supere la mínima establecida.
En la modalidad involuntaria, el adelanto puede llegar hasta 4 años, pero solo si el cese en el trabajo no fue por decisión del trabajador. Aquí entran despidos objetivos, ERE o cierres de empresa. En ambos casos, la clave no es solo cuándo te jubilas, sino cuántos meses adelantas y cuántos años has cotizado exactamente.
Penalizaciones según los años cotizados
En 2026, los coeficientes reductores siguen aplicándose por meses de adelanto, no por tramos anuales. Esto hace que cada mes cuente y que jubilarse unas semanas antes o después marque diferencia. Con 38 años y 3 meses o más cotizados, la jubilación pensión ordinaria está en los 65 años. Si se adelanta de forma voluntaria hasta los 63, la reducción máxima puede llegar al 13%. En el caso involuntario, jubilándose a los 61, el recorte puede alcanzar el 24%.
Para quienes no alcanzan ese nivel de cotización, el escenario es más duro. La edad legal sube a 66 años y 10 meses y las penalizaciones se incrementan de forma notable. En la jubilación anticipada voluntaria, el recorte puede situarse alrededor del 21%. En la involuntaria, el ajuste máximo llega al 30%, una cifra que pesa mucho cuando se traduce en € mes a mes.
Cómo influyen los meses de adelanto en la jubilación
Uno de los cambios más relevantes de la reforma es la precisión del cálculo. No se penaliza igual adelantar 24 meses que hacerlo 23 o 22. Cada mes tiene su propio coeficiente. En la práctica, esto significa que alguien con más de 44 años cotizados puede asumir mejor una jubilación anticipada que otro trabajador con carreras más cortas, aunque ambos adelanten el mismo tiempo.
Las tablas oficiales reflejan reducciones que van desde ajustes suaves, cercanos al 3%, hasta recortes que superan el 20% en función del perfil. No hay margen de negociación ni excepciones individuales. Antes de solicitar la jubilación pensión anticipada en 2026, conviene repasar algunos puntos clave que suelen pasarse por alto:



