La jubilación y la pensión vuelven a cambiar de cifras desde el 1 de enero de 2026. Quienes cobran la pensión de jubilación máxima ya tienen sobre la mesa un incremento confirmado, con efectos directos en la nómina mensual y en el total anual que paga la Seguridad Social.
La subida no es simbólica ni puntual. Forma parte de un ajuste ya previsto en la normativa y afecta de lleno a la pensión máxima del sistema, que vuelve a crecer por encima del IPC. El resultado: más dinero cada mes y un salto claro en el cómputo anual de la jubilación.
Jubilación y pensión máxima en 2026
La pensión máxima de jubilación se ha actualizado este año aplicando dos incrementos acumulados. Por un lado, la revalorización general ligada al IPC del ejercicio anterior. Por otro, un aumento adicional específico aprobado en la última reforma del sistema. En términos concretos, la pensión máxima sube un 2,7% por la inflación y suma un 0,115% extra. Esta combinación sitúa el nuevo tope mensual en 3.359€, repartidos en catorce pagas.
El dato no es menor. Supone 92€ más al mes respecto a la cuantía vigente el año pasado, que era de 3.267,6€. En el día a día del pensionista, la diferencia se nota desde la primera nómina del año. Si se mira el dato anual, la jubilación máxima alcanza en 2026 los 47.034,4€. Son 1.288€ más al año en comparación con los 45.746,4€ que se cobraban en 2025.
Por qué sube más la pensión de jubilación máxima
Este aumento adicional no es improvisado. Forma parte del calendario de cambios incluido en la reforma de pensiones que empezó a aplicarse en 2025.
La norma establece que la pensión máxima suba cada año un pequeño porcentaje extra, en concreto 0,115 puntos anuales, hasta el año 2050. El objetivo es que, de forma progresiva, el techo de la jubilación crezca cerca de un 3% real a lo largo de todo el periodo.
Así, la subida de 2026 no es una excepción, sino un paso más dentro de un ajuste a largo plazo que ya está en marcha y que seguirá aplicándose en los próximos ejercicios.
Qué pasa con las pensiones mínimas y otras jubilaciones
La revalorización no se limita solo a la pensión máxima de jubilación. El resto del sistema también se ha actualizado, aunque con porcentajes distintos según el tipo de prestación. Las pensiones mínimas registran este año una subida superior al 7,07%. En algunos casos concretos, el incremento es aún mayor.
Por ejemplo, las pensiones mínimas con cónyuge a cargo y las pensiones de viudedad con cargas familiares aumentan un 11,4% respecto al año anterior.
Este mismo porcentaje del 11,4% se aplica también a las pensiones no contributivas, tanto de jubilación como de incapacidad. Además, las cuantías garantizadas del Ingreso Mínimo Vital se actualizan con ese mismo incremento.
Revalorización del SOVI en 2026
Las pensiones del SOVI (Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez) también se benefician de la revisión anual. En este caso, la subida aplicada es del 7,07%.
Tras la actualización, las pensiones SOVI no concurrentes pasan a situarse en 599,60€ mensuales, mientras que las concurrentes alcanzan los 582,10€ al mes. Aunque se trata de importes más bajos que los del régimen general, la revalorización mantiene el mismo objetivo que en el resto de la jubilación: evitar que la inflación erosione el poder adquisitivo de quienes dependen de estas prestaciones.
Datos clave de la jubilación en 2026
- Pensión máxima mensual: 3.359 € en 14 pagas
- Incremento mensual respecto a 2025: +92 €
- Pensión máxima anual: 47.034,4 €
- Subida anual frente a 2025: +1.288 €
- Revalorización general por IPC: 2,7%
- Aumento adicional de la pensión máxima: 0,115%



