Rechazar un empleo cuando estás en paro ya no es una simple decisión personal. El SEPE, el organismo que gestiona el paro en España, aplica desde hace algo más de un año criterios más duros y automáticos que pueden dejarte tres meses sin cobrar a la primera.
El problema no es nuevo, pero ahora se nota más. El Servicio Público de Empleo considera infracción grave decir “no” a una oferta que encaje mínimamente con tu perfil. Y la sanción llega rápido.
Rechazo de ofertas de trabajo
El SEPE ha reforzado el control sobre las personas desempleadas que cobran prestación o subsidio. Si llega una oferta y no se acepta, el sistema se activa casi de forma automática. Rechazar una primera oferta considerada adecuada implica perder tres meses completos de prestación. Durante ese tiempo sigues inscrito como demandante, pero no entra ni un €.
La clave está en lo que el SEPE entiende por “adecuada”. No hace falta que sea el trabajo ideal ni el mejor sueldo, basta con que tenga relación razonable con tu experiencia, tu formación o tu profesión habitual.
Qué considera el SEPE una oferta adecuada
El criterio es más amplio y, en muchos casos, flexible solo para la administración. Se considera adecuada si el puesto guarda relación con lo que sabes hacer, aunque sea en otro sector cercano o con condiciones menos favorables que las anteriores.
También se tiene en cuenta si el trabajo es compatible con tu capacidad física y profesional. El SEPE no entra a valorar si te conviene o no a nivel personal. Aquí está uno de los puntos donde más conflictos se generan, porque el margen de interpretación lo tiene casi siempre la administración.
Cuándo se puede rechazar sin sanción
No todas las negativas acaban en castigo, pero el listón es alto. El SEPE solo acepta causas justificadas objetivas y demostrables. Situaciones habituales en la vida real no sirven como excusa. Estar estudiando, tener hijos pequeños o cuidar a un familiar no impide la sanción.
Solo se reconocen motivos claros que hagan imposible aceptar el trabajo. Problemas graves de salud, una discapacidad incompatible con el puesto o un cambio de situación que impida desplazarse.
La escalera de sanciones que puede acabar con el paro
El primer rechazo sin justificar cuesta 3 meses sin cobrar. Pero el riesgo real aparece si la situación se repite. En un mismo periodo de doce meses, una segunda negativa eleva la sanción a seis meses sin prestación, pasando asi a medio año.
La tercera infracción grave es la más dura. El SEPE extingue completamente el derecho. El paro se acaba, sin suspensión temporal ni vuelta atrás.
Cómo se comunica la sanción y por qué llega sin aviso
Cuando una oferta es rechazada, el empleador o el servicio de empleo informa al SEPE. A partir de ahí se abre un expediente administrativo.
En teoría, el trabajador tiene derecho a presentar alegaciones. En la práctica, muchas personas se enteran cuando ya ven la prestación suspendida. La notificación llega, pero tarde y con poco margen de reacción. Por eso es importante no ignorar una oferta pensando que no tendrá consecuencias.
Obligaciones adicionales que pocos conocen
Aceptar la oferta no es la única obligación. También hay que acreditar que te presentaste en el lugar y fecha indicados. Si no se entrega el justificante en un plazo de cinco días, se comete otra infracción.
El sistema del SEPE funciona ahora con menos avisos y más sanción directa.



