Quedarse sin trabajo y no llegar al año cotizado tiene una salida concreta, aunque muchos no la conocen. El SEPE gestiona un subsidio específico para quienes se quedan fuera del paro “normal”, con nuevas cuantías ya en vigor este 2026.
El problema aparece cuando el SEPE aplica cambios que no siempre se explican bien. Importes que suben y bajan por tramos, requisitos más afinados y un calendario que puede alargarse hasta casi dos años si hay cargas familiares.
SEPE: el subsidio que sustituye al paro cuando no hay 360 días cotizados
El SEPE concede el subsidio por cotización insuficiente a las personas que han trabajado, pero no lo suficiente como para cobrar la prestación contributiva. Es decir, entre 90 y 359 días cotizados antes de quedarse en paro.
Este subsidio no es nuevo, pero sí lo es su estructura económica. Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 2/2024, el importe dejó de ser fijo y pasó a depender del tiempo de cobro y del IPREM, el indicador que usa el Estado para calcular ayudas. Durante los primeros seis meses, la cuantía es más alta que antes. A partir de ahí, baja de forma progresiva, algo que muchos beneficiarios descubren cuando ya están cobrando.
Cuánto se cobra ahora y cómo cambia con el tiempo
El SEPE paga el subsidio en función de porcentajes del IPREM, no con una cifra plana como ocurría antes. Esto introduce variaciones mensuales que conviene tener claras desde el primer día. En números reales, el esquema queda así:
- Primeros 6 meses: 570 € al mes (95% del IPREM)
- Del mes 7 al 12: 540 € al mes (90% del IPREM)
- Desde el mes 13: 480 € al mes (80% del IPREM)
El último tramo vuelve, curiosamente, a la misma cantidad que se cobraba antes de la reforma. El cambio real está en el arranque, no en el final.
Requisitos clave que sigue aplicando el SEPE
Más allá de los días trabajados, el SEPE mantiene condiciones que no han cambiado y que siguen provocando denegaciones. Para acceder al subsidio por cotización insuficiente es obligatorio:
- Estar en situación legal de desempleo
- Inscribirse como demandante de empleo
- Firmar y cumplir el compromiso de actividad
- No superar el 75% del SMI en ingresos propios
El Salario Mínimo Interprofesional está fijado en 1.184 € brutos mensuales, aunque ya se da por hecho que en 2026 superará los 1.200 €. Este detalle es clave porque puede dejar fuera a personas con ingresos irregulares o ayudas puntuales.
Una ayuda limitada, pero decisiva en muchos casos
El propio SEPE reconoce, de forma indirecta, que esta ayuda no cubre gastos como un alquiler medio ni garantiza llegar a fin de mes. Aun así, es el único colchón disponible para quienes se quedan sin empleo antes de cumplir el año cotizado. Este subsidio permite mantener ingresos mientras se busca trabajo, se acude a cursos o se acepta una oferta compatible.
La clave está en conocer bien cómo funciona el SEPE, cuándo baja la cuantía y hasta cuándo se puede cobrar. Muchos errores no vienen del sistema, sino de no saber a qué se tiene derecho exactamente.



