La jubilación y la pensión volverán a cambiar en 2026, y esta vez el impacto será directo en los importes más altos del sistema. No se trata solo de una revalorización general, sino de un ajuste específico que afectará especialmente a quienes han cotizado durante años por las bases máximas.
Desde el 1 de enero de 2026, la pensión de jubilación máxima ha subido por encima del IPC. Esto significa más dinero cada mes y una diferencia clara frente al resto de prestaciones contributivas, incluidas las de miles de autónomos ya retirados o a punto de jubilarse.
Jubilación y pensión máxima: qué cambia en 2026
La actualización prevista no se limita a aplicar la inflación. La normativa vigente incorpora un mecanismo adicional que eleva la pensión máxima un 0,115% extra sobre el IPC medio anual.
Para 2026, el IPC de referencia se sitúa en el 2,8%. A esa cifra se le suma el incremento adicional, lo que deja una subida total cercana al 2,915% para el tope máximo del sistema. La jubilación con pensión máxima crecerá casi un 3% en un solo año, algo que no ocurre con el resto de pensiones contributivas.
Cuánto sube la pensión máxima en cifras reales
Hasta ahora, la cuantía máxima se situaba en 3.267,60 € mensuales en 14 pagas. Esto supone un total anual de 45.746,40 €. Con la revalorización ya confirmada, el importe mensual aumentará en torno a 95 € más al mes. El nuevo importe superará los 3.360 € mensuales.
Si se traslada al conjunto del año, el incremento ronda los 1.330 € adicionales, una cifra relevante incluso para el tramo más alto del sistema.
Autónomos: los más beneficiados por este ajuste
Este cambio afecta de forma directa a los autónomos que han cotizado durante décadas por bases elevadas. Muchos de ellos ya perciben la pensión máxima o están muy cerca de alcanzarla. A diferencia de otras subidas, este ajuste permite que la pensión de jubilación refleje mejor el esfuerzo contributivo realizado durante la vida laboral.
Además, el mecanismo está diseñado para aplicarse de forma automática cada año hasta 2050, lo que introduce una mejora sostenida en el tiempo.
Por qué la pensión máxima sube más que el resto
Desde 2025, la legislación incorpora este suplemento adicional para corregir el desfase histórico entre cotizaciones altas y prestaciones limitadas por el tope máximo.
Mientras el resto de pensiones contributivas se revalorizan exclusivamente conforme al IPC, la pensión máxima suma ese pequeño porcentaje adicional año tras año. Aunque el 0,115% pueda parecer mínimo, acumulado durante décadas genera una diferencia notable en el importe final.
Qué ocurre con el resto de pensiones de jubilación
Para el conjunto de pensiones contributivas del sistema, incluida la mayoría de autónomos, la subida prevista para 2026 será del 2,8%. Esto afectará no solo a las pensiones de jubilación, sino también a las de incapacidad permanente, viudedad y orfandad dentro del régimen contributivo.
Según los cálculos oficiales, esta revalorización supondrá unos 380 € más al año de media para los autónomos jubilados.



