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Aprende a limpiar bien las granadas para no estropearlas

Poca gente sabe limpiar esta exótica fruta adecuadamente. En este artículo te enseñamos cómo.

La granada es un fruto nativo de las regiones de Irán y del Himalaya que se ha cultivado desde la antigüedad por toda la cuenca mediterránea. Viene del granado, cuyo cultivo en España se encuentra sobre todo en diversas localidades de la provincia de Alicante.

Esta fruta tiene un aspecto muy característico, con una textura rugosa en la parte externa que guarda una parte carnosa comestible compuesta de pequeñas semillas de color rojizo. Si quieres aprender a limpiar una granada para comértela en condiciones, continúa con tu lectura.

Un método muy sencillo para limpiar esta fruta

Lo primero que tenemos que hacer es elegir una granada bien madura. Para identificarla, fíjate en su piel: si tiene un color rojo oscuro tirando a marrón, está lo suficientemente madura. Además, también debes escoger granadas grandes, porque las pequeñas suelen estar bastante secas. Si no tienes experiencia comprando esta fruta, ya sabes qué pautas seguir para comprar los mejores ejemplares.

limpiar la granada

Una vez escogida nuestra granada, solo necesitarás un cuenco o ensaladera honda y un mazo de mortero o cuchara. A partir de aquí, empieza el proceso, que consta de los siguientes pasos:

  1. Parte la granada por la mitad, a lo ancho. Después, coloca una de las dos mitades sobre la palma de tu mano con la cáscara hacia arriba.
  2. Sitúa tu mano encima del cuenco y comienza a golpear con el mazo la cáscara con toques secos y repetitivos. Podrás ver que los granos enteros caen sin perder nada de su jugo. Golpéala por toda la superficie para que caigan todos.
  3. Si se te resiste un poco, haz unos pequeños cortos a lo largo, tratando de formar una especie de flor en la parte de la cáscara que veas más gruesa, pero sin llegar a los granos, y vuelve a golpear la granada hasta que caigan todos en el cuenco. Solo de esa manera tendrás los granos en el cuenco y las manos limpias.

Como puedes ver, no tiene mucho misterio pelar una granada y limpiarla. También habrás observado que limpiar en este contexto se refiere a sacar los granos de la cáscara sin que tú te manches. Muchas veces la gente desgrana las granadas de tal forma que acaba ensuciándose las manos y la ropa, y no precisamente poco. Por eso conviene seguir los pasos anteriores, para que nunca te pase. ¡Esperamos que este artículo te haya servido para poder probar una de las frutas menos habituales de consumir, pero a la vez más deliciosas!

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